I.
POEMA DE CESAR VALLEJO DEDICADO A SU AMIGO ALFONSO DE SILVA -
" En la inmensidad de la lengua española,
hay pocos elegios que se puedan comparar, por su intensidad y por su
elevacion,a aquella que dedico César Vallejo a su amigo, su hermano,
Alfonso de Silva " (César Lévano).
Alfonso:
estás mirándome, lo veo,
desde el plano implacable donde moran
lineales los siempres, lineales los jamases.
(Esa noche, dormiste, entre tu sueño
y mi sueño, en la rue de Ribouté)
Palpablemente
tu inolvidable cholo te oye andar
en París, te siente en el teléfono callar
y toca en el alambre a tu último acto
tomar peso, brindar
por la profundidad, por mí, por tí.
Yo todavía
compro 'du vin, du lait, comptant les sous'
bajo mí abrigo, para que no me vea mi alma,
bajo mi abrigo aquel, querido Alfonso,
y bajo el rayo simple de la sien compuesta:
yo todavía sufro, y tú, ya no, jamás, hermano!
(Me han dicho que en tus siglos de dolor,
amado sér,
amado estar,
hacías ceros de madera. ¿Es cierto?)
En la 'boite du nuit', donde tocabas tangos,
tocando tu indignada criatura su corazón
escoltado de ti mismo, llorando
por ti mismo y por tu enorme parecido con tu sombra,
monsieur Fourgat, el patrón, ha envejecido.
¿Decírcelo? ¿Contarselo? No más,
Alfonso; eso, ya nó!
El hotel des Ecoles funciona siempre
y todavía compran mandarinas;
pero yo sufro, como te digo,
dulcemente, recordando
lo que hubimos sufrido ambos, a la muerte de ambos,
en la apertura de la doble tumba,
de esa otra tumba con tu sér,
y de ésta de caoba con tu estar;
sufro, bebiendo un vaso de ti, Silva,
un vaso para ponerse bien, como decíamos,
y después, ya veremos lo que pasa . . .
Es éste el otro brindis, entre tres,
taciturno, diverso
en vino, en mundo, en vidrio, al que brindábamos
más de una vez al cuerpo,
y menos de una vez. al pensamiento.
Hoy es más diferente todavía;
hoy sufro dulce, amargamente,
bebo tu sangre en cuanto a Cristo el duro,
como tu hueso en cuanto a Cristo el suave,
porque te quiero, dos a dos, Alfonso,
y casi lo podría decir, eternamente.
9 octubre 1937. © Cesar Vallejo, Poemas Completos, Ediciones Copé, Lima,
1998
II. POEMA
DE ALFONSO DE SILVA DEDICADO A SU AMIGO CÉSAR MIRÓ-
Este poema se publico en la biografía " Alfonso de Silva
" de Rosa Alarco,
Casa de las Americas, La Habana, 1981.
Tú eres casi tan bueno
como toda la bondad
que no he tenido
Me perdono a mí mismo
el haber sido
sólo un intento
de Eternidad
Y he sido,
a través de tu lágrima
la Única tristeza
que proyecto la angustia
del Vacío
Tú eres casi tan bueno
como el intento mío de haber
sido